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viernes, 18 de febrero de 2011

Bahrein, cuna de la Tanfkórmula1

El Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito de Bahrein pende de un hilo a causa de la inestabilidad política que atraviesa el país, algo que preocupa y mucho a Bernie Ecclestone. Sin embargo, como buen 'tiburón' que es para el mundo de los negocios podría haber detectado, a raíz de esta situación, una fuente de ingresos alternativa también vinculada estrechamente al mundo del motor: el Mundial de Tankórmula-1

La idea sería sencilla aunque queden aristas por pulir como calendarios, sistema de puntuaciones, la reglamentación del armamento (ligero, pesado), sanciones, etcétera y abierta a la participación de los ejércitos de todo país en el que el pueblo se haya movilizado para exigir un cambio de rumbo político hacia la democratización real de sus instituciones gubernamentales.

Cada participante -hasta un máximo de diez- dispondría de dos tanques porque la dinámica de equipos sería la misma que la de la F1, toda una garantía de espectáculo y, tras tomar la salida desde las sedes gubernamentales de cada país, el objetivo sería el de recorrer las calles de las ciudades en las que haya protestas tratando de disolver al mayor número de manifestantes posible al mejor de un número indeterminado de vueltas.

El diseñador oficial de circuitos podría haber solicitado ya los planos de las principales ciudades de Yemen, Libia y Bahrein porque 'no es nada fácil planear escapatorias, ni crear rectas y curvas para unos vehículos de semejantes dimensiones'.

Además, se barajaría la posibilidad de aceptar 'equipos invitados', algo que, al parecer, ha interesado a los EE.UU. que incluso hablan de intentar negociar con regímenes como el de Cuba o Corea del Norte para futuros Grandes Premios, aunque se sospecha que la verdadera intención norteamericana es la de poder entrar, sin levantar sospechas, en suelos prohibidos, cual Caballo de Troya, para tratar de acabar, así, con sus 'enemigos eternos'.

Asimismo, si la idea prosperase no descartan que el Mundial de Tankfórmula1, al que la máquina de merchandasing llamaría ya TNKF-1 de cara a comercializar camisetas, gorras, paraguas, tazas y demás accesorios, pueda exportarse a otros continentes.

De este modo se conjugan todos los elementos: ninguna de las partes pierde dinero, se rentabiliza la actuación militar al tiempo que se aplasta a los insurgentes -aunque sus demandas tengan el apoyo de la comunidad internacional-, se da a los 'aliados' la posibilidad de participar activamente en el devenir político del país y a los medios de comunicación facilidades para su seguimiento.

No, si ya lo decía Freddie Mercury: 'The show must go on', señores, 'The show must go on'.

jueves, 17 de febrero de 2011

OT, de Otitis Trepidante

Operación Triunfo se despide de nuestras pantallas. Me da algo de lástima, lo confieso. Aunque en el plano musical el programa sólo me aportó visitas al 'otorrino' para tratarme de 'oídos sangrantes' a causa del asesinato musical de canciones, en el personal sí satisfizo una inquietud vital que tantas noches en vela me ha hecho pasar desde el día de su presentación: La misteriosa procedencia del nombre de una de sus concursantes, Coraluna.

Afortunadamente, un miembro del jurado, avispado como pocos, arrastraba esa misma inquietud y en una gala no pudo resistirse a preguntar si ese nombre era el resultado de mezclar de forma casi 'quevediana' dos términos: Coral y Luna. No miento si digo que casi se me paró al corazón al oír un razonamiento tan audaz como inteligente, ¡la suma de dos palabras, pues claro!

El enigma estaba resuelto y de paso el de otros objetos cotidianos cuya denominación escapaba a mi entendimiento. ¡Palabras que se formaban a partir de la fusión de palabras! 

Al hilo de este pensamiento, del de cuál será el futuro de Pilar Rubio y mientras veía al agorero de Pedro Piqueras informar que el fin del mundo podía estar desencadenándose incluso en una pequeña localidad albaceteña porque unas cigüeñas habían anidado en unas torres eléctricas tuve, lo que se dice, una visión.

Se trataría de dar una vuelta de tuerca al formato y de buscar a los dieciséis o veinte peores voces de España, con los movimientos más torpes sobre el escenario. Gente que, como yo, la única vez que trataron de imitar en una boda uno de los giros de David Bisbal dieron con sus huesos en el suelo, encima de la abuela de la novia, lo que suscitó una agria polémica (en la que esta vez no intervino Iñaki Gabilondo). 

Historias personales al margen, que ya contaré algún otro día, vía Twitter y con unas copas de más, que es lo que parece que se lleva ahora, el reto sería constructivista y al tiempo un tanto perverso porque bajo la finalidad de instruir a estos 'ceros a la izquierda' residiría el de averiguar hasta qué punto máquinas industriales tan potentes como la productora de programas tipo Operación Triunfo son capaces de convertir en un fenómeno fan al más negado de los negados.

Hasta la fecha hemos visto la punta del iceberg, pero siempre queda la duda...¿podrían lograrlo con alguien con una carencia total de aptitudes?

El programa podría mantener sus siglas de identidad OT, si bien pasaría a llamarse Otitis Trepidante y ya os digo que, de hacerse, en los cástings de Barcelona, a buen seguro que me encontráis en la fila.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cuando iPhodzilla se convirtió en iPad y en el soporte del futuro

No soy el flamante poseedor de un iPhone, iPad, iPod u otro artilugio 'i' de la familia Apple. Los únicos elementos 'i' que hay en mi vida son 'iPotek' -contrato de semiesclavitud que me liga a un préstamo bancario casi de por vida a cambio de una vivienda en propiedad- e iPan (Haypan en castellano) o lo que es lo mismo, un empleo, que en los tiempos que corren no es moco de pavo.

Tampoco soy especial admirador de Steve Jobs, pero es que tampoco lo soy de otros grandes gurús tecnológicos como puedan ser los 'padres' de Internet o Linux, por ejemplo. Una cuestión de pereza, mea culpa.

Sin embargo, a raíz de lo que he podido ver en el Mobile World Congress, no puedo evitar imaginar al Sr. Jobs, en su casa, desternillándose de la risa, viendo en su iPad las apuestas de futuro que las demás compañías muestran en Barcelona mientras tira de hemeroteca para releer las reacciones que en su día suscitó la presentación de su 'tablet'.

Ahora, con más de 17 millones de iPads repartidos por todo el mundo, tampoco he podido resistir la tentación de imaginar cómo Apple fraguó su creación, algo que según mi hiperexcitada imaginación sucedió, detalle arriba, matiz abajo, de la siguiente manera:

El sol brillaba en lo alto y el azul de un cielo sin nubes hacía presagiar al Sr. 'i' -ese es el nombre en clave de Jobs en Apple y el motivo de que todos los productos que lanzan vengan antecedidos por dicha vocal- que esa misma mañana volverían a revolucionar el panorama informático alumbrando un nuevo 'iNvento'. 

Cuando cruzó las puertas de la sala de reuniones se encontró que el resto de los convocados estaban ya sentados e impacientes por empezar. 'I' los saludó cordialmente, se acomodó en su silla y con un ademán indicó a los ingenieros y técnicos que podían empezar a mostrar sus maravillas.

Nada de lo que veía acababa de convencer al Sr. 'i' y ya en las postrimerías de la reunión tenía claro que de allí la única idea válida era la de coger el iPhone 3GS, hacerlo cuadrado y llamarlo iPhone 4. Después le añadirían unas cuantas funcionalidades más y andando, que es gerundio.

Al finalizar la exposición de líneas de trabajo el sr. 'i' se levantó y mostró un folio en el que había dibujado varios recuadros, a modo de botones de aplicación. ¿Qué es esto? preguntó a los presentes.

Nadie, a excepción de un ingeniero, respondió. 'Un iPhone anabolizado. No, mentira, es iPhodzilla' bromeó. Todos rieron. El Sr. 'i' también. 'iPhodzilla', no era un mal nombre.

Esto, queridos amigos, es el futuro del consumo de contenidos en Internet. Puede parecer un iPhone luchador de sumo, un iPhodzilla, pero esto, amigos míos, es un iPad. Y dicho esto, se levantó de la mesa y abandonó la sala.

Muchos el día de la presentación del iPad se mostraron críticos, escépticos y hasta hicieron mofa de ese nuevo 'gadget'. Los mismos que ahora se afanan a presentar 'tablets' y que en sus blogs cantan las excelencias de estos artilugios para el consumo de contenidos en Internet.

No tengo iPhone, iPad, iPod ni ningún otro 'tablet'. Tampoco canto sus excelencias, pero una cosa está clara, hoy es el día en que el Sr. 'i' puede asegurar que no hay fabricante en el mundo que no disponga de su propio 'iPhodzilla' y que, de nuevo, él y Apple vuelven a estar varios pasos por delante en este loco y efímero camino que es el de la tecnología de consumo.

martes, 15 de febrero de 2011

No estamos tan mal

Puede que los primeros brotes verdes de esta crisis hayan caído en el estómago de las 'vacas gordas' porque una 'vaca flaca' como yo, que se ha hinchado a lamer adoquín de las calles de la ciudad en la que pasta para ver si lograba llevarse a la boca algo de sustrato de esos tallos, ni ve ni huele indicio alguno de recuperación económica 

Puede que Zapatero haya acabado de estudiar esos temas de números y demás pequeñeces propias de la economía de un país que debían llevarle únicamente 'dos tardes' y sus paquetes de medidas se dejen notar a la voz de ya, independientemente de cómo respire el resto del planeta. Al fin y al cabo, 'Spain is different'.

Puede que la adopción de algunas de esas medidas, en especial las más impopulares, hayan acabado de desgastar el poco crédito político que pudiese conservar y facilitado el trabajo de la oposición al ahorrarles el trance y la factura que conllevaría tener que impulsarlas bajo su legislatura cuando en las próximas elecciones resulten elegidos.

Puede que el que es, valga la ironía, el presidente menos popular de los populares, Mariano Rajoy, se revele como el Obama ibérico que este país necesita. No importa si es gracias al cemento con el que ha pegado su culo a la silla de candidato a la Presidencia sabedor de que ser presidente en este país es una cuestión de tiempo, porque es lo que tiene el bipartidismo, si aguantas, al final, aunque no seas el más querido te conviertes en la alternativa menos mala y, por defecto, en la única.

Pero, pese a todo, no estamos tan mal, a raíz de lo que se desprende de la encuesta facilitada por la empresa de trabajo temporal Manpower, en la que asegura que el 77% de los desempleados de este país dedica algo menos de tres horas diarias a tratar de volver a la vida laboral activa, lo que, según el citado estudio, son menos de 20 horas semanales.

Y mientras decimos con la boca pequeña que si los alemanes sí que saben, que si los americanos sí que saben, que si los ingleses sí que saben, que si los franceses sí que saben..., no vaya a ser que se nos ocurra la absurda idea de estudiar si alguno de sus modelos laborales es mejor que el nuestro, porque no lo es.

Así que por el momento mi vecino, estibador en el puerto de Barcelona, ha pedido de regalo a los Reyes Magos que le lleven al mismo laboratorio en el que trataron a Lobezno para que le implanten una columna vertebral de Adamantium y aguantar así hasta los 67 años y, si se terciase, porque nunca se sabe, hasta los 80 años. Porque, como él apunta, 'esta jodienda de la esperanza de vida es como el euro, sube y lo que antes costaba 1 ahora cuesta 3'

lunes, 14 de febrero de 2011

El día que ardió España

El pasado jueves 10 de febrero al personal y los clientes del supermercado en el que habitualmente hago la compra les costó dar crédito a lo visto en la cola de la caja número 6 donde, cual manada de paquidermos en ruta con las trompas sobre los cuartos traseros de su antecesor, una ristra de nada menos que 12 carritos de supermercado, unidos por sus cortas cadenas, aguardaban, rebosantes de productos alimenticios y de higiene personal, su turno.

Confieso que cuando empecé a vaciar el primero de la docena de carros la cajera sudaba, y tenía el rostro tan desencajado por el pánico como yo, como si supiera el motivo de mi aprovisionamiento. La miré a los ojos y traté de tranquilizarla, 'todo pasa, ya verás' le dije. 'Ya, pero la que sufrirá codo de tenista de tanto pasar seré yo, no te jode', fue su respuesta, totalmente inesperada para mí dada la situación de alerta en que parecíamos hallarnos en ese momento.

Una vez en casa y tras varias horas de Tetris para hacer caber en una cocina de 4m2 escasos cerca de una tonelada de comida cerré la puerta con llave, corrí los cerrojos, también bajé las ventanas, las persianas y hasta corrí las cortinas y bajé la tapa del retrete, para hacer de mi domicilio un búnker inexpugnable. Estaba preparado, listo, ya podía ¡Arder España!

Mis dedos temblorosos apenas acertaron a encender el televisor. El terror me paralizaba porque el vaticinio profetizado días antes por la mujer más poderosa del país y no sé si, como dice mi sobrina de todo el mundo mundial, Belén Esteban, podía cumplirse. Algo grave se palpaba en el ambiente y si no alcanzaba el grado de Apocalipsis, con las trompetas del juicio final anunciando el fin de los días, no descartaba una guerra civil o disturbios como los vividos hace unos días en Túnez o Egipto.

¡Va a arder España! Oía una y otra vez en mi interior. Esas palabras retumbaban en mi cabeza y en Telecinco aparecía la Nostradamus, sentada en un sillón, conectada a un polígrafo, dejando los ojos en blanco como si una suerte de trance la invadiera por la magnitud de las revelaciones que estaba a punto de realizar. Noté que mi esfínter titubeaba.

Y entonces sucedió. Aquella mujer empezó a gimotear, que si era la última vez que hablaba de su hija, que si no le importaba que se supiera aquéllo o eso de más allá, que si... y yo, que había pasado tres días temiendo lo peor, me encontré, de repente, en una discusión absurda entre los denominados 'Belenistas' y los 'Jesulistas'. Y si bien en cierta manera algo de enfrentamiento civil tiene, las llamas que debían asolar España se reducían a la rencilla familiar de dos separados. Un especie de Kramer contra Kramer castizo.

Me sentí tan aliviado como furioso. ¿Ese era el motivo por el cual iba a arder España? Porque de ser así hace años que en este país no tendría que quedar piedra sobre piedra. Mi cuñada mismo habría encendido esa antorcha, pero desde el anonimato eso sí.

Hoy me he sentado frente al ordenador y mientras escribía estas líneas pensaba en que debe existir una tercera facción, esa a la que denomino 'hastaloshuevistas'. La que está harta de las otras dos y a la que quiero unirme como militante activo para evitar que España vuelva a arder de nuevo, si es que en algún momento llegó a hacerlo.